Este lunes, por iniciativa del legislador Gerardo Grosso, la Unicameral cordobesa distinguió a las investigadoras Daiana Reartes, Marcela Rodríguez y María Rubianes, científicas del CONICET e integrantes del Instituto de Investigaciones en Físico-Química de Córdoba, por el desarrollo de un sistema electroquímico portátil, rápido y de bajo costo para la detección de arsénico en aguas de consumo humano.
La innovación presenta un alto potencial de transferencia hacia organismos públicos, municipios, cooperativas de agua, laboratorios ambientales, industrias y comunidades rurales, ampliando la cobertura del monitoreo de calidad de agua en contextos vulnerables o de recursos limitados.
Asimismo, aunque la patente presentada corresponde específicamente a la detección de arsénico, la plataforma posee potencial de adaptación, con modificaciones mínimas para la detección de otros contaminantes metálicos como plomo, cadmio, pesticidas y herbicidas, lo que amplía su proyección científica, ambiental y sanitaria.
Entre los fundamentos de este reconocimiento, se señala que “Reconocer este desarrollo implica poner en valor el rol de la ciencia argentina, de la Universidad Nacional de Córdoba, del CONICET y de las investigadoras que, desde Córdoba, producen conocimiento aplicado a necesidades concretas de la sociedad en momentos donde resulta indispensable fortalecer la vinculación entre investigación, innovación, Estado y comunidad.“
Reconocimiento al pastor Norberto Miguel “Tito” Ruffa
También este lunes, y por impulso de los legisladores Gerardo Grosso y Ariela Szpanin, la Unicameral cordobesa reconoció la trayectoria y labor social, solidaria e interreligiosa del pastor evangélico Norberto Miguel “Tito” Ruffa, referente de la comunidad evangélica de Córdoba, integrante del COMIPAZ (Comité Interreligioso por la Paz) y del Consejo Pastoral Evangélico. El reconocimiento tiene como propósito destacar su aporte al diálogo, la convivencia, la paz social y el acompañamiento espiritual y comunitario de numerosos cordobeses.
Fallecido recientemente, a los 78 años, “Tito” Ruffa fue un referente de la comunidad evangélica de Córdoba y una voz comprometida con la construcción de vínculos entre personas, instituciones y credos diversos. A lo largo de su trayectoria, también se destacó por su preocupación por la familia, la infancia y la juventud.
Los legisladores que impulsaron esta distinción, indicaron en los fundamentos del reconocimiento: “Su labor trascendió el ámbito estrictamente pastoral y se proyectó hacia la vida social, comunitaria e institucional de la Provincia, conjugando su vocación espiritual con una presencia activa en espacios de encuentro, servicio y cooperación. Reconocer este tipo de trabajos, implica poner en valor a quienes, desde la fe y el servicio comunitario, dedican su vida a acompañar y servir a los demás, como herramienta para fortalecer la paz social y la convivencia“.
Estuvieron presentes en el evento, el viceintendente de la ciudad de Córdoba, Javier Pretto; la directora de Culto de la Municipalidad de Córdoba, María Alcira Pedicino; el rabino integrante del COMIPAZ, Marcelo Polakoff; la decana y vicedecana de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC, Silvia Correa y María Soledad Celej; el director alterno del Departamento de Físico-Química de la UNC, Omar Linarez; las legisladoras Ariela Szpanin y Patricia Botta; el pastor Humberto Jiménez; la pastora y esposa de “Tito” Ruffa, Felicitas de Ruffa; junto a familiares, amigos y allegados al homenajeado.

















