Organizada por la Dirección de Asuntos Culturales y Patrimoniales de la Legislatura de Córdoba, quedó habilitada este viernes a la noche en la sede legislativa la muestra “Compensación del vacío”, del fotógrafo Diego Rainaudo. Podrá visitarse en el hall del primer piso de la Unicameral hasta diciembre próximo.
La muestra incluye fotografías en blanco y negro tomadas en el interior de diferentes pabellones deshabitados del Hospital Doctor Emilio Vidal Abal, de la ciudad de Oliva, con la peculiaridad de que Rainaudo mismo se incluye en cada imagen (autorretrato) como una silueta fantasmagórica.
Acompañaron la inauguración el legislador Juan Blangino; el intendente de Oliva, Octavio Ibarra; y el director de Asuntos Culturales y Patrimoniales de la Legislatura, Federico Menis, entre otros.
En la muestra -que posee la curaduría de Marcos Goymil– pueden apreciarse 13 obras enmarcadas, dos polípticos de 16 piezas y otras nueve imágenes que son dibujos de los pacientes de esta histórica institución psiquiátrica de Oliva, inaugurada el 4 de julio de 1914 y que posee una arquitectura impresionante.
Entre las obras enmarcadas, algunas fotografías son panorámicas del lugar y puede verse también una imagen de 360 grados que abarca siete fotos ensambladas y que recorre toda una habitación del hospital.
Rainaudo explicó que el título de la muestra refiere a “ocupar el espacio deshabitado y traer la memoria de la gente que habitó ese lugar”, aunque también “habla de compensar el antes y el después, y de la simetría de lo arquitectónico”. En definitiva, la muestra es un diálogo con la memoria y el tiempo, y el habitar el espacio.
“Mi vida está atravesada por la arquitectura; por eso este trabajo lo hice en este hospital”, expresó.
Respecto de sus “apariciones” en las fotos como si fuera un espectro, el artista comentó: “Ocupo estos espacios, me fundo en ellos, integro estos lugares para habitarlos”.
Rainaudo comenzó a trabajar en estas obras en 2015 y las presentó públicamente en 2016. En 2026 actual le agregó a la muestra los dos polípticos y los dibujos creados por los pacientes del hospital.
Asimismo, confeccionó tres maquetas a escala real de los espacios que fotografió y que expone también en sus muestras, para que las fotografías se entiendan mejor. En el caso de la Legislatura, están dispuestas en distintos sectores del hall de exposición. De esta manera, pueden contemplarse estos espacios con más detalle, al igual que los puntos de vista y encuadres elegidos por el artista.
Diego Rainaudo tiene 51 años, nació en Oliva y, además de fotógrafo profesional, se dedica a la carpintería de construcción. Aseguró que “Compensación del vacío” es “la obra más importante” de su carrera en la fotografía.
Significancia de la obra
En “Compensación del vacío”, Rainaudo se adentra en uno de los escenarios más emblemáticos de la historia de la salud mental en Argentina: el Hospital Doctor Emilio Vidal Abal. En sus pabellones quedaron las transformaciones médicas, sociales y culturales que atravesaron su historia, así como las huellas de miles de historias personales y colectivas.
Según indica el texto curatorial, “se trata de un escenario cargado de significados que interpela a Rainaudo desde su propia pertenencia e historia”. Y prosigue: “La fotografía parece detener el tiempo, pero también lo interroga: recupera aquello que permanece, aquello que cambia y aquello que corre el riesgo de ser olvidado. Lo que el tiempo dejó en suspenso vuelve al presente con una mirada sensible, donde la ausencia también adquiere una forma”.
Más adelante, el escrito destaca: “En el diálogo con su propia historia, Rainaudo encuentra en la arquitectura y en la construcción un vínculo que atraviesa su identidad y su manera de mirar. Si el primer diálogo nace del oficio, el segundo surge al construir con su cámara para ampliar la mirada y proponer una experiencia casi corporal del espacio”.
Y continúa: “Rainaudo no fotografía simplemente edificios o habitaciones, sino que fotografía el espesor de una ausencia, las marcas de aquello que ocurrió y permanece. La luz y la sombra revelan y ocultan. El vacío deja de ser un espacio deshabitado para convertirse en una pregunta: ¿qué sucede cuando un lugar pierde su función? Sin modificarlo, se incluye en él a través de su mirada para habitarlo, reconstruirlo y resignificarlo”.
En la Legislatura, las imágenes vuelven a habitar otro espacio y adquieren nuevas relaciones y significados. Más que observar un edificio, el espectador es invitado a recorrer un territorio donde pasado y presente continúan dialogando, y donde la fotografía trasciende el registro para convertirse en una forma de pensamiento, memoria y reconocimiento.











