Este lunes y por impulso del legislador Gerardo Grosso, la Unicameral cordobesa expresó su beneplácito por el centenario del natalicio del médico y genetista francés, Jérôme Lejeune, figura de singular relevancia en la historia de la genética humana y cuyo legado científico, médico y humano mantiene plena vigencia.
La figura de Jejeune fue destacada por su contribución al descubrimiento de la causa del síndrome de Down, y por haber dedicado gran parte de su vida profesional a la investigación, atención y defensa de las personas con discapacidad intelectual de origen genético.
Tras su fallecimiento, se creó en Francia la Fundación Jérôme Lejeune, para continuar su legado. Córdoba es sede de esta institución que trabaja brindando atención especializada a personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales de origen genético. También acompaña a sus familias y promueve una mirada integral de cada paciente, procurando articular la atención médica, la investigación y el reconocimiento de la dignidad de cada persona.
Del evento participó Luz Morano, directora ejecutiva de la Fundación Lejeune Argentina, quien recibió la distinción anteriormente aprobada por el pleno legislativo.
“Nuestra vida con Rochi”
También este lunes la Legislatura expresó su beneplácito por la publicación de la segunda edición del libro “Nuestra vida con Rochi”, escrito por los cordobeses Candelaria Lucca y Luis María Caballero.
A partir de una historia familiar, esta obra constituye un valioso testimonio sobre el valor de la vida, la dignidad de toda persona, la discapacidad, la inclusión, la familia y la esperanza.
Uno de los principales aportes de la obra reside precisamente en esa perspectiva. La discapacidad aparece en sus páginas sin desconocer las dificultades que puede implicar para las personas y sus familias, pero desde el reconocimiento de la dignidad y del valor irrepetible de cada ser humano.
La aparición de una segunda edición constituye un hecho especialmente significativo. Da cuenta de que aquel testimonio familiar encontró lectores, generó identificación y despertó un interés que permitió que la obra volviera a ser publicada. Representa también una nueva oportunidad para que su mensaje alcance a otras familias, profesionales, docentes y ciudadanos, contribuyendo a promover una mirada más cercana, humana e inclusiva sobre la discapacidad.
Según se expresa en los fundamentos de la iniciativa, “reconocer esta obra no significa únicamente destacar la publicación de un libro escrito por autores cordobeses. Implica también poner en valor aquello que su historia representa: el acompañamiento y la fortaleza de las familias frente a situaciones difíciles; el respeto irrestricto por la dignidad de toda persona; la inclusión plena de las personas con discapacidad; y la convicción de que ninguna circunstancia, diagnóstico o condición puede disminuir el valor de una vida humana”.













