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La filosofía tiene algo que aportar a las políticas públicas de género

Profesionales de Filosofía que integran el espacio de pensamiento Episteme, ofrecieron en la Legislatura de Córdoba un conversatorio filosófico centrado en la figura de Simone de Beauvoir, considerada como una de las escritoras que más han contribuido al movimiento feminista en el mundo.

Esa actividad, que se enmarcó en la programación del Poder Legislativo por el mes de la mujer, fue llevada adelante por las licenciadas en Filosofía, María Victoria Gómez y María Verónica Lerda.

En diálogo periodístico, ambas coincidieron en señalar que la filosofía puede hacer su propio aporte a la hora de diseñar acciones de gobierno destinadas a las mujeres.

”En algunos sectores se empieza a vislumbrar el problema de género”, dijo Verónica, “pero la realidad es tan compleja y tan cambiante que necesitaríamos pensar y repensar constantemente en indagar qué es lo que falta”. 

Aunque reconocen que el pensamiento femenino está presente en muchas acciones, no ocultan tampoco sus críticas a lo que los distintos Estados hacen en favor de las mujeres. “Llegan como de emergencia”, apunta María Victoria, “siguen siendo asistencialistas”, “se dan en un marco de fragilidad”. 

En ese contexto, Verónica expresa que “lo que la filosofía puede aportar es la incomodidad, dar cuenta de que hay cosas que no las hemos pensado o tenemos que revisar y hablar. La filosofía tiene que aportar de alguna manera la voz del que todavía no ha sido escuchado”.

Mujer y feminismo

Como divulgadoras del pensamiento de mujeres que hicieron importantes contribuciones al feminismo en el mundo, sus conversatorios buscan “una conexión entre la filosofía y las experiencias de vida de muchas mujeres”. “La mujer necesita saber qué es ser mujer”, señaló María Victoria; “como el caso de Simone de Beauvoir, que tuvo que hacer una desconstrucción de la mujer como no se había visto en la historia”.

Simone de Beauvoir y su obra “El segundo sexo”

Sobre la figura de la escritora francesa, creen que su pensamiento “se ha ramificado”. “Es como una punta de un ovillo que ella tira”, dice Verónica, “han pasado décadas de lucha, pero Simone sigue siendo una piedra que te permite leer lo que está aconteciendo hoy en día”. “Ella plantea muchas cosas que después, las que vienen, las toman para mejorarlas o para cuestionarlas”, acotó María Victoria.

Optimismo generacional

Desde Episteme, sienten que las nuevas generaciones se enfrentan a las ideas feministas de una manera distinta a las de sus antecesoras: “En nuestras jóvenes está mucho más familiarizado ese pensamiento y se asume como algo que se puede llegar a cuestionar; que quizás su mamá o su abuela se encuentra con este pensamiento por primera vez en su trayectoria”. “Ver a nuestras jóvenes transitando cosas que para nosotras a su edad no podíamos pensar, me parece que es esperanzador. Nadie puede aventurar qué va a pasar pero me parece que el movimiento en sí mismo es para rescatar”.

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