Centenario del Recinto de Sesiones

Un día como hoy, abría sus puertas, por primera vez, el imponente recinto de Sesiones del Palacio Legislativo.

El nuevo salón de sesiones fue construido de forma ovalada, más o menos regular, con altura y capacidad suficiente para instalar en él, con toda comodidad, todos los senadores y diputados provinciales juntos.

El Salón, situado en el primer piso del edificio, constaba de cinco puertas de acceso. Una que comunica con la Presidencia del Senado, las otras cuatro, comunicaban con los pasillos y escalera principal de entrada. De éstas, dos están en el centro y otras dos laterales, casi en cada uno de los extremos respectivamente del óvalo que, como se ha manifestado, forma el recinto.

La Presidencia se colocaba sobre la pared del fondo del local, frente a las puertas centrales de entrada y a cada uno de los lados irían las tribunas de secretarios.

La mesa de trabajo de los taquígrafos se instaló, en el centro del hemiciclo parlamentario. La barra ocupaba todas las galerías del segundo piso abiertas sobre el recinto y con vista a él.

 

Un día antes, el 17 de junio el entonces presidente del Senado, general don Ramón I. de Olmos consideró que era “de urgente necesidad trasladar el recinto de sesiones a las cámaras legislativas a su nuevo local adyacente al antiguo edificio de la Legislatura”.

De acuerdo a lo estipulado en el art. 25 del Reglamento del Senado y el art. 21 de la Cámara de Diputados, se convocó a las Autoridades Legislativas a una asamblea que tendría lugar el 18 de ese mes a las 17 horas.

En efecto, en la fecha citada se reunió la asamblea. Abierta la sesión, se leyó el decreto que determinaba que desde esa fecha las sesiones de ambas cámaras tendrían lugar en el nuevo recinto “construido en el edificio de la Legislatura”.

La asamblea inaugural del nuevo recinto legislativo fue muy breve: sólo duró 10 minutos.

 

Debido al contexto histórico en el que se ubicaba la ciudad de Córdoba, el inolvidable día de apertura de sesiones se llevó a cabo con un cierto temor a las revueltas estudiantiles del denominado movimiento de “La Reforma”, que había estallado el sábado 15 de junio y que dejaba tristes saldos de muertos y heridos.

 

 

El imponente mobiliario del recinto de sesiones fue diseñado por el arquitecto húngaro JOHANNES KRONFUSS. El reconocido arquitecto fue el creador del anteproyecto del nuevo edificio de la Legislatura, de la ejecución de la obra, su decoración y mobiliario.

Kronfuss nació en Budapest (Hungría) el 19 de julio de 1872. Estudió en la Universidad de Munich (Alemania) donde se graduó de arquitecto.

Durante la Gobernación de Ramón J. Cárcano fue traído a Córdoba. En este sentido, fue Director de Obras Públicas de la Provincia, Jefe de la Dirección General de Arquitectura, Jefe de la Sección de Arquitectura de la Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad de Córdoba, profesor de Arquitectura de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, miembro del Consejo Directivo de dicha Universidad y profesor de Teoría de la Arquitectura  en la Escuela de Arquitectura.

Recibió el Primer Premio Internacional por su proyecto para el edificio de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Buenos Aires y el segundo Premio por el proyecto del Palacio del Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba.

Falleció en la ciudad de Córdoba el 29 de mayo de 1944.

 

El Estrado del recinto consistía en una armadura de pinotea, en el suelo, se colocarían tirantes formando marco como arriba. El piso de cedro de una pulgada de espesor. El parquet llevaría un perfil alrededor de la entrada. Llevaría de cada lado igualmente dos escalones de roble de 1 ½” de espesor y perfilados.

Los escritorios, que formarían parte del estrado, serían de caoba o roble norteamericano, llevando, una cubierta de cuero de vaca de color verde o marrón oscuro.

El banco de los taquígrafos formaría parte del estrado y serían de caoba con asiento de cuero marrón, relleno de crin, de la misma clase que para los señores legisladores.

Los sillones de la Presidencia y de los Secretarios del recinto de sesiones se harían de caoba o roble norteamericano y los asientos y el respaldo se revestirán con cuero marrón, de vaca, rellenos de crin. Los clavos a emplear serán revestidos con el mismo cuero de los asientos.

Las mesas para taquígrafos y ministros de caoba o roble norteamericano, la mesa de los taquígrafos con cuero de vaca verde oscuro o marrón; las de los ministros llevarán una chapa de vidrio de cristal biselado, con herrajes de bronce macizo y cerraduras diferentes, cuyos modelos igualmente deben presentarse.

Los pupitres se ejecutarán con la tarima donde se introducirán unas pequeñas modificaciones consistentes: en la dotación de un tablerito corredizo, de 0.30 x 0.30 m., la colocación de un tintero y la ejecución de una canaleta para lápiz. Se habilitará además un compartimiento para papel.

Los sillones del recinto de sesiones para los legisladores serían giratorios, sistema norteamericano, a resorte, debiendo el licitante explicar y presentar el sistema que adoptará, siendo de caoba o roble norteamericano, revestidos de cuero igual al modelo ejecutado, conforme a las modificaciones que la Dirección crea conveniente introducir.

 

Detrás del estrado de la presidencia del majestuoso recinto de sesiones, se ubica una obra de arte inigualable: el cuadro del Dr. Manuel Lucero realizado por el reconocido artista, Genaro Pérez.

Manuel Lucero nació en el departamento San Javier el 25 de diciembre de 1814. El 10 de enero de 1840, el Gobernador y Capitán General de la Provincia, don Manuel López, designó al doctor Lucero Defensor de Menores y Pobres y Procurador de la ciudad.

A poco de egresar de la Universidad Mayor de San Carlos y hasta 1840 regenteó las cátedras e Gramática y Filosofía.

Por desavenencias ideológicas con el Gobernador López, tuvo que huir de la ciudad de Córdoba montado a una mula, disfrazado de arriero, camino a Chile y de allí a Bolivia.

Lucero volvió a Córdoba y participó activamente en los sucesos políticos locales que culminaron el 27 de abril de 1852 con la caída del Gobernador López.

El 26 de mayo de 1872 fue elegido Senador Provincial por el Departamento Tercero Abajo, cargo al que volvió en el año 1875.

El 25 de febrero de 1877 fue elegido diputado provincial por el departamento Capital. En la sesión del 17 de abril el Doctor Lucero fue elegido Presidente de la Honorable Cámara de Diputados.

El 1º de mayo de 1878 el doctor Lucero vuelve a ser elegido Presidente de la Cámara de Diputados.

En el orden universitario, el doctor Lucero, el 8 de noviembre de 1873, había sido elegido Rector de la Universidad Nacional de Córdoba. Y el 15 de noviembre de 1875, el doctor Lucero es reelegido Rector de la UNC.

El 28 de septiembre de 1876 la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de creación de la Facultad de Medicina, merced a las gestiones del doctor Lucero.

El 15 de septiembre de 1877 se le reeligió como Rector  de la UNC.

El doctor Lucero falleció un 24 de septiembre en 1878. Al día siguiente la Cámara se reunió bajo la Presidencia del vicepresidente de la Cámara Manuel de la Serna, quien dio apertura a la sesión y manifestó que la misma tenía por objeto: “…demostrar el sentimiento de la Cámara por la inesperada muerte de su dignísimo Presidente, doctor don Manuel Lucero y calculado para perpetuar su memoria como un noble estimulo, a los buenos servidores de la Patria”.

Se designó a la Comisión Especial proponer la forma de concretar el homenaje al doctor Lucero. La misma produjo un proyecto por el que se mandó a ejecutar un cuadro pintado al óleo del doctor Lucero para que presidiera la Sala de Sesiones de la Honorable Legislatura.

El artista elegido para la realización del cuadro del doctor Lucero fue el pintor Genaro Pérez. Nacido en la ciudad de Córdoba el 19 de septiembre de 1839. Gran artista autodidacta.

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